Echar sal sobre una mancha de vino tinto funciona a medias, y ahí está justo el problema. La sal absorbe el líquido, pero deja el color dentro de la fibra. Por eso parece que está saliendo y al día siguiente sigue ahí esa sombra morada.
Respuesta corta
Absorbe dando toques, nunca frotando. Después enjuaga con agua fría por el revés del tejido y aplica algo que ataque el colorante.
La sal vale como primer gesto en la mesa, pero no es la solución. Lo que sí funciona, y lo que cambia según la superficie, está más abajo.
Por qué la sal solo hace la mitad del trabajo
Aquí se mezclan dos cosas distintas: el líquido y el color.
El vino tinto es agua con colorantes dentro. Esos colorantes vienen de la piel de la uva y están hechos precisamente para agarrarse. A la copa, a los dientes y a una fibra de algodón.
La sal atrae la humedad. Si la echas enseguida sobre el charco, tira del líquido hacia arriba y eso sí ayuda: penetra menos. Pero el colorante que ya está metido en la fibra no se deja arrastrar.
Por eso la sal es un buen primer gesto y un mal final. Limita el daño, no lo resuelve. El trabajo de verdad empieza después.
El primer minuto, en la mesa
Lo que haces en ese minuto decide casi todo lo que hará falta después.
Hay un charco sobre el mantel y hay gente mirando. No necesitas salir corriendo a la cocina a por un producto.
Coge una servilleta o papel de cocina y presiona sobre el charco. Presiona, suelta, coge un trozo limpio y vuelve a presionar. Mientras siga pasando color al papel, sigue. Cada gota que recojas ahora es una gota que luego no tendrás que sacar de la fibra.
Si no tienes nada más a mano, echa sal. No porque disuelva la mancha, sino porque retiene el líquido hasta que vuelvas con un paño.
Lo que no debes hacer en ese minuto es frotar. Frotar empuja el colorante más adentro y convierte una mancha del tamaño de una moneda en una del tamaño de la palma de la mano. Y no le eches agua caliente, porque el calor puede fijar parte de los colorantes.
Cómo quitar manchas de vino tinto en cuatro pasos
Para ropa y mantelería, todo lo que puede entrar en la lavadora.
- Absorbe el charco con papel de cocina o un paño limpio. Dando toques, nunca frotando. Si estás en la mesa y no tienes otra cosa, echa sal mientras pides un paño.
- Enjuaga con agua fría por el revés del tejido. Colócalo de forma que el agua empuje la mancha hacia fuera en lugar de atravesarla. En frío, porque el calor fija algunos colorantes.
- Aplica algo que ataque el color. Una pasta de detergente en polvo funciona bien, el percarbonato de sodio mejor. Déjalo actuar media hora como mínimo, una hora si la mancha resiste.
- Lava a la temperatura que permita la etiqueta y comprueba con la prenda seca. Si queda sombra, repite el paso tres. Nada de secadora hasta que haya desaparecido.
Blanco, color y delicados: qué se puede en cada tejido
El método es el mismo, el margen no.
Algodón y lino blancos. Aquí tienes el margen más amplio. El percarbonato de sodio se puede usar con soltura, el remojo puede ser largo y el lavado caliente vale en cuanto hayas tratado la mancha. En algodón blanco una mancha de vino tinto suele irse del todo.
Algodón de color. El percarbonato es seguro en tejidos de color sólido, pero pruébalo antes en una costura interior si tienes dudas. No lo dejes horas sobre el mismo punto, porque puedes acabar con una zona más clara justo donde estaba la mancha.
Lana y seda. Ni remojo, ni blanqueante, ni calor. Toques con agua fría y, si queda algo, a la tintorería. La lana y la seda aguantan peor el tratamiento que la propia mancha.
Vaqueros y tejidos oscuros. Aquí el problema rara vez es la mancha, sino el tratamiento: un producto que se queda demasiado tiempo deja un cerco más claro.
Otras manchas piden otro orden. La grasa no se comporta como el color: mira cómo quitar manchas de aceite de la ropa. Y el café se le parece, pero cambia en cuanto lleva leche, así que ve a cómo quitar manchas de café.
Manchas de vino tinto secas, también en ropa blanca
Si la descubres a la mañana siguiente, cambia el método.
Una mancha de vino seca no está perdida, pero enjuagar ya no hace nada. El colorante está instalado en la fibra y necesita tiempo para soltarse.
Deja la prenda en remojo unas horas en agua tibia con percarbonato de sodio, y toda la noche si la mancha es antigua. Cambia el agua cuando se ponga rosada. Después trata la zona otra vez con una pasta de detergente en polvo antes de lavar.
Cuenta con dos o tres rondas. En algodón blanco suele salir del todo. En ropa de color la aclararás bastante, aunque no siempre desaparece por completo.
En el mantel y en las servilletas
La versión más incómoda, porque casi siempre la ves cuando la cena ya ha terminado.
Un mantel de algodón o de lino se trata con los mismos cuatro pasos, con una diferencia: casi nunca hay una sola mancha, y no todas tienen la misma edad.
Por eso conviene hacerlo de una vez. Llena el fregadero o la bañera con agua tibia y percarbonato de sodio, mete el mantel entero y déjalo en remojo en lugar de ir mancha por mancha. Así evitas que queden zonas más claras donde has tratado.
Si es damasco o lino antiguo, ve con cuidado. Esos tejidos suelen ser menos sólidos de lo que parecen y aguantan peor el remojo. Pruébalo en una esquina de las que quedan debajo de la mesa.
Lo que no debes hacer con un mantel: guardarlo lavado en el armario sin tener la certeza de que la mancha ha salido. Las Navidades siguientes seguirá ahí, y para entonces ya habrá pasado por la secadora.
En la alfombra y en el sofá
Aquí no puedes enjuagar, y eso lo cambia todo.
Sobre una alfombra o sobre la tapicería, el primer paso cuenta doble: da toques hasta que no pase nada al paño. Trabaja del borde hacia el centro, si no la mancha se extiende.
Después no eches agua, humedece. Deja un paño apenas húmedo con agua fría y una gota de lavavajillas, da toques y seca enseguida con un paño limpio. Mejor diez pasadas apenas húmedas que una bien mojada: el agua que baja a la base deja cerco y tarda días en secarse.
Lo que sí ayuda aquí es el calor en forma de vapor, porque afloja el colorante sin empapar el tejido. Seguirás teniendo que dar toques para recogerlo, pero partes de una mancha que cede más fácilmente.
Para el método completo en cada superficie: cómo limpiar un sofá de tela y cómo limpiar una alfombra en casa. Si el vino acaba en el colchón, lee antes cómo limpiar un colchón, porque con la humedad las reglas son más estrictas.
Los remedios caseros, uno por uno
Cinco cosas que se leen en todas partes.
Vino blanco sobre vino tinto
Suena a chiste y lo es. El vino blanco es sobre todo agua con algo de acidez, así que lo único que haces es diluir la mancha. Lo mismo consigues con agua fría, y eso no te cuesta una botella.
Sal
Sirve como primer gesto para absorber el líquido, nada más. Cepíllala y sigue con el paso dos. No la dejes horas esperando que se lleve el color, porque eso no ocurre.
Percarbonato de sodio
El mejor producto para esta mancha. Ataca justo lo que importa: el colorante. Agua tibia de unos cuarenta grados, media hora como mínimo. Seguro en blanco y en colores sólidos.
Agua con gas
Las burbujas despegan la mancha un poco y suele ser lo que tienes a mano. Mejor que nada, menos que el detergente en polvo.
Vinagre y sosa
El vinagre es fuerte con la cal y con la grasa; la sosa, con la grasa y con la suciedad incrustada. Una mancha de vino no es ninguna de las dos cosas, así que aquí aportan poco. Y no los mezcles, porque se neutralizan entre sí. Ojo con los nombres: la sosa, o carbonato de sodio, no es lo mismo que el bicarbonato.
Si la prenda ya se lavó o pasó por la secadora
Aquí la pregunta deja de ser cómo la quito y pasa a ser cuánto se puede recuperar.
Una mancha que se ha lavado en caliente o que ha pasado por la secadora está en parte fijada por el calor. Eso no significa que ya no se pueda hacer nada, pero sí que conviene esperar menos.
Lo que todavía merece la pena: un remojo largo en agua tibia con percarbonato de sodio, toda la noche o más, cambiando el agua por el camino. Y después otra vez. En cada ronda gana un poco, hasta que llega un punto en el que ya no sale nada más.
Lo que no debes hacer es plancharla ni meterla en la secadora mientras quede algo. Esos dos aparatos hacen lo mismo que el agua caliente: rematan la fijación.
Si después de dos rondas no ves diferencia, ese es el final. Entonces sale más a cuenta darle otro uso a la prenda que echarle encima un tercer producto que acabe dañando el tejido.
Por qué el remedio de la abuela se queda a medias
Con el vino el remedio casero no es débil, es incompleto.
La sal hace algo de verdad, solo que no lo que tú quieres. Coge el líquido y deja el color. Y eso no se arregla con más sal ni con más paciencia: no está en lo que la sal sabe hacer.
Lo que sí ataca el color es el percarbonato de sodio, y no es un producto especial carísimo: es el polvo de un quitamanchas corriente.
Y la regla del calor aquí queda en medio. Con la sangre y el sudor el calor es tu enemigo; con la grasa y la cal, tu aliado. Con el vino puedes lavar caliente, pero solo después de haber tratado el color. Lavar caliente con la mancha puesta la fija. La misma lógica está explicada en cómo quitar manchas de sangre.
Lo que se repite en todos los casos es el paño con el que das toques, y que des toques en vez de frotar. Nuestros paños mágicos están en colada y textil.
Así te costará menos la próxima vez
No se trata de evitar la mancha, sino de que el minuto siguiente sea más fácil.
Cuando tengas invitados, deja un rollo de papel de cocina al alcance de la mano en vez de dejarlo en la cocina. La distancia hasta el papel es, literalmente, el tiempo que la mancha tiene para penetrar.
Y no guardes nunca la mantelería sin comprobarla seca y con luz de día. Con luz artificial no ves una sombra rosada; con luz natural, sí.
Preguntas frecuentes
¿Cómo quitar manchas de vino tinto?
Primero absorbe dando toques, nunca frotando. Luego enjuaga con agua fría por el revés del tejido. Después aplica una pasta de detergente en polvo o percarbonato de sodio y deja actuar media hora como mínimo. Lava a la temperatura que permita la etiqueta y comprueba con la prenda seca.
¿Sirve la sal contra el vino tinto?
A medias. La sal absorbe el líquido, así que limita el daño si actúas enseguida. No saca el colorante que ya está en la fibra. Úsala como primer gesto y sigue después con el enjuague y el tratamiento.
¿Cuánto tiempo hay que dejar la sal encima?
Unos minutos bastan, más no aporta nada. La sal absorbe el líquido mientras lo hay. Una vez hecho eso, ya no pasa nada por mucho que esperes.
¿El vino blanco quita el vino tinto?
No más que el agua. El vino blanco es sobre todo agua con algo de acidez, así que lo que haces es diluir la mancha. El agua fría hace lo mismo y no te cuesta una botella.
¿Cómo quitar manchas de vino tinto secas?
Deja la prenda en remojo unas horas en agua tibia con percarbonato de sodio, toda la noche si es antigua, cambiando el agua cuando se ponga rosada. Después trata la zona con una pasta de detergente en polvo antes de lavar. Cuenta con dos o tres rondas.
¿Y si la prenda ya se lavó con la mancha puesta?
Entonces el calor ha fijado parte del colorante, sobre todo si el agua estaba caliente. Merece la pena intentarlo con remojos largos en percarbonato de sodio, pero cuenta con que quede más clara y no blanca. No la planches ni la metas en la secadora mientras quede algo.
¿Cómo quitar vino tinto de la alfombra?
Da toques hasta que no pase nada al paño, del borde hacia el centro. Después no eches agua: paño apenas húmedo con agua fría y una gota de lavavajillas, toques, y secado inmediato. Diez pasadas apenas húmedas valen más que una bien mojada, si no te quedan cercos.
¿Cómo saco el vino tinto de un sofá de tela?
Con el mismo método que en la alfombra y con todavía más cuidado con el agua: un sofá no lo puedes levantar para que seque por las dos caras. Da toques con un paño apenas húmedo, seca enseguida y trabaja de fuera hacia dentro para no dejar un borde marcado.
¿Cómo quito una mancha de vino de un mantel blanco?
Pon el mantel entero en remojo en agua tibia con percarbonato de sodio en lugar de ir mancha por mancha. Así evitas que queden zonas más claras donde has tratado. En algodón o lino blanco suele salir del todo.
¿Puedo usar agua caliente?
Al principio no. Enjuaga primero en frío, porque el calor puede fijar algunos colorantes. Lavar caliente solo después de haber tratado la mancha.
¿Funciona el agua con gas?
Un poco. Las burbujas despegan algo la mancha y suele haber una botella cerca. Mejor que nada, menos que el detergente en polvo o el percarbonato de sodio.
¿Sirven el vinagre o la sosa contra las manchas de vino?
Poco. El vinagre es fuerte con la cal y con la grasa, y la sosa con la grasa y la suciedad incrustada, y una mancha de vino no es ninguna de las dos. Además no los mezcles, porque se neutralizan. Y no confundas la sosa, que es carbonato de sodio, con el bicarbonato.
¿Y en lana o en seda?
Solo toques con agua fría, sin remojo y sin blanqueante. La lana y la seda aguantan peor el tratamiento que la propia mancha. Si queda algo, la tintorería es el paso más sensato.
¿Y en la ropa de color?
El mismo método, con una precaución: prueba antes el percarbonato de sodio en una costura interior. En colores sólidos es seguro, pero no lo dejes horas sobre el mismo punto, porque puede quedar una zona más clara.
¿Sale siempre una mancha de vino tinto?
En algodón blanco casi siempre del todo. En ropa de color la aclararás mucho, aunque no siempre desaparece por completo. Si ya se lavó en caliente o pasó por la secadora, una parte se queda.
También en casa
Todo ordenado por tarea en limpieza.