Todos los consejos sobre lavar zapatillas hablan de la zapatilla: métela en una funda de almohada. Casi ninguno habla de lo que pasa después dentro del tambor, y ahí es donde se tuerce. Los cercos blancos que ves luego en la malla y en la lona no son suciedad. Es detergente que no se ha disuelto.
Respuesta corta
30 grados, programa delicado, centrifugado al mínimo, y media dosis de detergente.
Cordones y plantillas fuera, zapatillas en una bolsa de rejilla, dos toallas dentro. Secado al aire, nunca en el radiador.
Qué zapatillas pueden ir a la lavadora y cuáles no
Esto decide todo lo demás, así que empieza aquí.
Sí pueden: zapatillas de lona, de malla, de poliéster o de nailon. O sea, prácticamente toda zapatilla de tela y la mayoría de las de running.
No pueden:
- El ante y el nobuk. El agua deja la flor dura y manchada, y eso no vuelve. Esas se cepillan en seco.
- La piel lisa. Se reseca y se agrieta. Se pasa un paño apenas húmedo y después se nutre.
- El esparto de las alpargatas. La suela de esparto se deshace con el agua, y además encoge.
- Zapatillas con luces o electrónica. Se explica solo.
- Zapatillas que ya se están despegando. El lavado termina de soltar una suela que aguanta mal.
¿Dudas? Mira la suela. Si está pegada y ves el cordón de pegamento, lava en frío y no centrifugues.
Cómo lavar zapatillas en la lavadora paso a paso
La preparación lleva cinco minutos y es lo que más cambia.
- Saca los cordones y las plantillas. Los cordones van en una bolsa aparte, las plantillas no: encogen y se deforman. Esas se lavan a mano con agua tibia.
- Cepilla la suciedad seca, también por debajo de la suela. La arena y las piedrecitas no pintan nada en tu lavadora. Este es el paso que cuida la máquina, más abajo lo explico.
- Mete las zapatillas en una bolsa de rejilla o una funda de almohada y añade dos toallas. Las toallas amortiguan los golpes y mantienen el tambor equilibrado.
- Lava a 30 grados, programa delicado, centrifugado al mínimo o desactivado. Y dosifica según el peso de la carga, no por costumbre. Esa es la sección siguiente.
La dosis: aquí es donde se falla
Un par de zapatillas no pesa casi nada, y eso lo cambia todo.
Una dosis de detergente está pensada para un tambor lleno. Un par de zapatillas con dos toallas pesa uno o dos kilos. Si dosificas como siempre, estás echando tres o cuatro veces de más.
Ese exceso no se disuelve del todo, y menos a 30 grados, y tampoco se aclara. Penetra en el tejido y se seca ahí. Lo que ves después son cercos claros y duros en la malla y en la lona. Parecen cal o una mancha, y son detergente.
Así que: media dosis. En nuestro caso eso es media tira de detergente, porque una entera está dosificada para cuatro kilos y una carga de zapatillas queda muy por debajo. Con detergente líquido, la mitad de lo que marca el tapón.
El detergente en polvo es la peor opción aquí: el polvo necesita calor para disolverse del todo y tú estás lavando en frío. Nuestras tiras están en tiras de detergente.
Y nada de suavizante. Deja una película alrededor de la fibra que retiene la suciedad, y en la malla agrisa.
Programa, temperatura y centrifugado
Tres ajustes, y están relacionados.
Temperatura: 30 grados. Más caliente no limpia mejor y sí es arriesgado. El pegamento que sujeta la suela se ablanda con el calor y entonces se suelta con los golpes. Si tu lavadora tiene programa para calzado, úsalo.
Programa: delicado o lana. Giran más suave y con menos revoluciones, así que la zapatilla golpea menos contra el tambor.
Centrifugado: al mínimo, o nada. Es el ajuste que más daños evita. A 1.200 vueltas la zapatilla golpea con fuerza la pared del tambor una y otra vez. A 400 vueltas eso no pasa. Saldrán más mojadas y tardarán más en secarse, y merece la pena.
¿Se ensucia la lavadora?
Una duda razonable que casi nadie responde.
El riesgo no es la suciedad de la zapatilla. Son la arena y las piedrecitas del dibujo de la suela. No se van con el agua: bajan y se quedan en la goma de la puerta y a veces en el filtro.
Dos cosas lo evitan. Cepilla la suela en seco antes de meterlas, y pasa después un paño por el pliegue de la goma.
Lo que no hace falta es un programa de limpieza después de cada lavado de zapatillas. Eso sirve si la máquina huele a cerrado, y eso es otro tema: está en cómo limpiar la goma de la lavadora.
¿Dos pares a la vez? ¿Se puede meter ropa?
Dos preguntas cuyas respuestas van juntas.
Dos pares a la vez sí, y hasta va mejor que uno solo. Cuatro zapatillas se reparten de forma más uniforme en el tambor. Más de dos pares ya es demasiado y se golpean entre sí.
Ropa sí, y las toallas son lo mejor para eso. Amortiguan y llenan el tambor. Lo que no metes es ropa buena: el programa está elegido para calzado, y los golpes de una suela no le convienen a una camisa.
Tampoco metas ropa blanca que quieras conservar. De una suela sucia se suelta más de lo que parece.
El secado: aquí se estropean más zapatillas
La secadora y el radiador te cuestan la zapatilla.
El calor es enemigo del pegamento. Una zapatilla en el radiador o en la secadora se despega por el borde de la suela y se deforma. Eso no vuelve atrás.
Así que: secado al aire, en un sitio ventilado, y no al sol directo. Rellena la zapatilla con papel de cocina o papel de periódico y cámbialo a las pocas horas. Así mantiene la forma y se seca por dentro.
Cuenta con un día, y con dos si la lona es gruesa. No te las pongas si por dentro siguen húmedas, porque entonces empiezan a oler.
Cómo limpiar zapatillas blancas
Tres cosas que la lavadora no resuelve sola.
Las suelas blancas salen limpias de la lavadora pero no blancas. El caucho amarillento es material que ha cambiado de color, no suciedad. Lo que funciona es una esponja abrasiva con un poco de lavavajillas, antes del lavado, sobre el cerco de la suela. Contra las marcas negras del lateral, una goma de borrar va sorprendentemente bien.
Los cordones blancos se lavan aparte en una bolsa. Si están grises, déjalos antes una hora en remojo en agua tibia con percarbonato de sodio. Eso ataca el gris; el lavado solo se lleva la suciedad suelta.
La malla blanca es justo el tejido donde se nota el exceso de detergente. Mira la sección de la dosis: aquí no es un detalle sino el asunto principal.
Mucha gente busca cómo limpiar zapatillas blancas de tela con bicarbonato. Funciona como abrasivo suave sobre el cerco de goma, y sobre la tela hace poco: ahí lo que cuenta es el percarbonato.
Cómo limpiar zapatillas de ante
Un tema aparte, y donde más calzado se estropea.
El ante y el nobuk no se mojan. El agua hincha la fibra y luego seca dura y manchada. Un par de zapatillas de ante que pasa por la lavadora sale casi siempre arruinado.
El método correcto es enteramente en seco:
- Cepilla con un cepillo para ante, siempre en la misma dirección, para levantar la fibra.
- Para una mancha, usa una goma para ante, frotando suave.
- Para una mancha de grasa, espolvorea maicena, déjala toda la noche y cepilla. El polvo absorbe la grasa que el agua ni tocaría.
- Si se ha mojado igualmente, déjala secar despacio, rellena de papel y lejos de cualquier fuente de calor, y después vuelve a cepillarla.
La piel lisa se limpia con un paño apenas húmedo y después se nutre con una crema: el lavado le quita la grasa al cuero, y sin grasa se agrieta.
Alpargatas y zapatillas de esparto
Calzado que no aguanta el agua, por cómo está hecho.
La suela de esparto es fibra vegetal trenzada. Con agua se hincha, pierde forma y al secarse queda dura y quebradiza. Y la parte de tela va cosida a esa suela, así que no puedes separar las dos cosas.
Lo que sí puedes: cepillar en seco, limpiar la tela con un paño apenas húmedo y jabón suave por zonas, y secar enseguida. Sin remojo y sin lavadora.
En la suela de esparto, un cepillo seco y paciencia. Si está muy oscura, acepta que quedará más clara pero no como nueva.
Lo que ya no sale
El límite forma parte de la respuesta.
El caucho amarillento, una zapatilla que ha perdido la forma y la lona que se ha vuelto gris de tanto usarla son material cambiado, no suciedad. Un lavado la deja más limpia, no más nueva.
Lo que funciona es empezar antes. Una zapatilla cepillada en seco cada dos o tres semanas, con las manchas frescas tratadas en el momento, casi nunca necesita la lavadora.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden lavar las zapatillas en la lavadora?
Las de lona, malla, poliéster o nailon sí. El ante, el nobuk, la piel, el esparto, las que llevan electrónica y las que ya se despegan no. Lava a 30 grados, programa delicado y centrifugado al mínimo.
¿Cómo lavar zapatillas en la lavadora?
Cordones y plantillas fuera, suciedad seca cepillada, zapatillas en una bolsa de rejilla con dos toallas. Después 30 grados, programa delicado, centrifugado mínimo y media dosis de detergente. Secado al aire, rellenas de papel.
¿Cuánto detergente hay que echar?
La mitad de una dosis normal, o menos. Un par con dos toallas pesa uno o dos kilos, así que una dosis entera es tres o cuatro veces de más. Lo que no se disuelve queda como cerco claro y duro en la malla y la lona.
¿A qué temperatura se lavan las zapatillas?
A 30 grados. Más caliente no limpia mejor pero ablanda el pegamento de la suela, que entonces se suelta con los golpes. Si tu lavadora tiene programa para calzado, úsalo.
¿Se pueden centrifugar?
Al mínimo o nada. A muchas vueltas la zapatilla golpea con fuerza la pared del tambor. A 400 vueltas eso no ocurre. Saldrán más mojadas, y merece la pena.
¿Se puede meter ropa con las zapatillas?
Toallas sí, amortiguan los golpes y llenan el tambor. Ropa buena no: el programa está elegido para calzado y los golpes de una suela estropean los tejidos finos. Ropa blanca que quieras conservar tampoco.
¿Se ensucia la lavadora al lavar zapatillas?
Solo por la arena y las piedrecitas de la suela, que se quedan en la goma de la puerta. Cepilla la suela en seco antes y pasa un paño por el pliegue de la goma después. No hace falta un programa de limpieza por eso.
¿Cómo limpiar zapatillas blancas?
Antes del lavado, una esponja abrasiva con un poco de lavavajillas sobre el cerco de la suela, y una goma de borrar para las marcas negras del lateral. Los cordones aparte, en remojo con percarbonato si están grises. Y cuida la dosis, que en la malla blanca se nota.
¿Sirve el bicarbonato para las zapatillas blancas?
Como abrasivo suave sobre el cerco de goma sí. Sobre la tela hace poco: ahí lo que actúa es el percarbonato de sodio en remojo.
¿Cómo limpiar zapatillas de ante?
Todo en seco. Cepillo para ante en una sola dirección, goma para ante en las manchas, y maicena toda la noche para una mancha de grasa. El agua deja la flor dura y manchada, y eso no vuelve.
¿Se pueden lavar las alpargatas?
En la lavadora no. La suela de esparto se hincha con el agua y al secarse queda dura y quebradiza. Cepilla en seco y limpia la tela por zonas con un paño apenas húmedo, secando enseguida.
¿Se pueden meter en la secadora?
No. El calor ablanda el pegamento, la suela se despega por el borde y la zapatilla se deforma. Secado al aire, rellenas de papel, lejos del radiador y del sol directo. Cuenta con un día, dos si la lona es gruesa.
También en casa
Todo ordenado por tarea en limpieza, y la ropa en colada y textil.